Halloween es sinónimo de disfraces, dulces, fiestas y decoraciones. Pero también es una fecha en la que fácilmente podemos terminar comprando cosas que utilizaremos durante unas horas y después quedarán olvidadas o en la basura.
La intención no es quitarle diversión a la celebración. Al contrario: ¿qué podemos hacer diferente este año para disfrutar Halloween generando menos residuos?
Aquí van algunas ideas sencillas.
1. Primero busca el disfraz en casa
Antes de comprar uno nuevo, abre el clóset.
Una camisa vieja, un vestido, ropa negra, sombreros, lentes o maquillaje pueden convertirse en un disfraz con un poco de creatividad. También puedes intercambiar disfraces con amigos o familiares o buscar prendas en bazares y tiendas de segunda mano.
Especialmente con los disfraces infantiles, que pueden dejar de quedar de un año para otro, intercambiar puede ser una buena alternativa a comprar uno nuevo cada temporada.
2. Haz que la decoración dure más de un Halloween
Telarañas, esqueletos, luces, calabazas artificiales y otros adornos no tienen por qué terminar en la basura cuando llegue noviembre.
Si vas a comprar decoración, busca piezas resistentes que puedas guardar y volver a sacar el próximo año. También puedes complementar con cosas que ya tienes: frascos convertidos en lámparas, cajas de cartón, papel, telas o ramas secas pueden transformarse en decoración.
La idea es sencilla: que lo que compres este octubre pueda sobrevivir muchos octubres más.
3. Si vas a tallar una calabaza, también cómetela
La tradicional calabaza de Halloween puede ser decoración y alimento al mismo tiempo.
Al tallarla, separa la pulpa y las semillas. Dependiendo de la variedad, la pulpa puede aprovecharse en sopas, purés, panes o postres y las semillas pueden tostarse como botana.
Después de la celebración, las partes que ya no sean aprovechables pueden incorporarse a la composta.
4. Pon atención a lo que hay alrededor de los dulces
Eliminar todos los envoltorios individuales puede ser complicado en una celebración como Halloween. Pero hay otros residuos que sí podemos evitar.
Si tienes una fiesta, por ejemplo, utiliza la vajilla de casa en lugar de platos, vasos y cubiertos desechables. Para salir a pedir dulces, una bolsa de tela, mochila, canasta o cubeta que ya tengas funciona perfectamente y puede utilizarse durante varios años.
También vale la pena calcular cuánto comprar para evitar terminar con alimentos que nadie consumirá.
5. Cuando termine la fiesta, todavía hay cosas por hacer
El 1 de noviembre no todo tiene que ir directo al bote.
Guarda los adornos, conserva los accesorios que puedan utilizarse nuevamente, dona los disfraces que ya no quieras y separa correctamente los residuos que se hayan generado.
Incluso puedes crear una caja de “Halloween” en casa y guardar ahí máscaras, adornos, luces y accesorios. El próximo octubre probablemente tendrás mucho menos que comprar.
El verdadero truco está en aprovechar más
Un Halloween más sustentable no necesita ser perfecto ni significa renunciar a los dulces, los disfraces o una casa llena de fantasmas.
A veces basta con preguntarnos qué podemos aprovechar de lo que ya tenemos y qué podremos volver a utilizar después.
Porque quizá el mejor truco de este Halloween sea conseguir que la diversión dure toda una noche… pero las cosas que usamos duren mucho más.



